viernes, 27 de febrero de 2009

Testimonio de una madre

Vanesa, mamá de Lucas Gullace (de tres años), nos cuenta que su hijo nació con fórceps. Por mala praxis, le quebraron el cráneo y esto le provocó una hemorragia cerebral y una convulsión a las siete horas de vida. Por eso, estuvo en el servicio de neonatología casi 40 días y hoy tiene retraso madurativo general y epilepsia.
“Él va al colegio y camina con un andador, puede hacer algunas cosas, pero le falta la iniciativa. Hace nada más que tres meses empezó a hacer equinoterapia y si bien todavía no habla, cuando uno le dice que va a ver a Corralito -el caballo con el que él trabaja- , empieza a relinchar como él”, relata Vanesa.
“Cuando se baja del caballo, está mucho más erguido y camina sin el andador dos cuadras. Termina la sesión sumamente estimulado. La verdad es que uno no sabe hasta dónde va a poder llegar Lucas o si algún día va a poder hablar, pero yo lo veo montado al caballo, disfrutando como loco y eso, como mamá, me pone muy feliz”.
Vanesa explica que a veces los padres de chicos con necesidades especiales suelen olvidarse de que también son niños que tienen que jugar y no sólo ser estimulados todo el tiempo. Por eso, cuando Lucas está con Corralito siente que él esta feliz al tiempo que realiza grandes progresos. “Es como si fuera al pelotero y además, le hace muy bien”, compara.

martes, 24 de febrero de 2009

Animales como terapia

Además del caballo, hay otros animales, que son especialmente terapéuticos por su disponibilidad en medios naturales, y son los que os vamos a citar a continuación por ser los más conocidos y los mas utilizados en tratamientos de terapia con animales.

Los delfine
s como terapia: ellos nos transmiten sus sonidos de ondas alfa a través de su "ecolocalización", es decir, mediante el recurso con que la naturaleza les ha provisto para capturar presas y reconocer su entorno. De su "sonar" salen sonidos que influyen directamente en nuestro sistema nervioso, primero nos escanean para ver cómo estamos, de una manera "holística", es decir, en nuestras tres dimensiones, corporal, mental y también en nuestro sistema de valores. Y si el momento es adecuado comenzarán a mandar ondas capaces de equilibrarnos y hacernos sentir muy bien, muy a gusto. Los delfines son seres simpáticos, alegres e inteligentes que se utilizan, sobre todo, en terapias con niños autistas. El autismo tiene buenos resultados cuando han sido tratados con animales como terapia en especial con delfines.
Los perros como terapia: puede que sean los animales como terapia que más conozcamos. Los perros
adoptan una actitud afectiva y de gran apego hacia el ser humano sin hacer juicios de valor, además pueden ser excelentes guías. Son lúdicos, afectivos, juguetones y están a nuestro lado fielmente durante toda su vida. Acariciar a un perro o a un gato baja las constantes de tensión arterial, frecuencia de respiración y latidos cardiacos. Fomenta la amistad entre los dueños y la responsabilidad de su cuidado en los niños. En residencias de ancianos, cuando se introducen perros se da la circunstancia de que tales ancianos reciben menos visitas del médico, pero más de sus familiares. Son bien conocidos, los perros lazarillo o perros guía, de cuyo adiestramiento en nuestro país se encarga la Organización Nacional de Ciegos. Para realizar esta labor se precisan perros de carácter equilibrado, y que aprendan con facilidad. Este tipo de perros no pueden distraerse frente a ninguna situación, han de estar capacitados para desenvolverse cómodamente en cualquier lugar donde se encuentren personas u otros animales, sin presentar signos de agresividad. Entre las razas de perros seleccionadas predominan el Labrador Retriever, el Golden Retriever y el Pastor Alemán.
El gato como terapia: nos enseña a estar relajados con consciencia. El gato puede estar durmiendo, pero al mismo tiempo está enterándose de todo lo que ocurre a su alrededor. No hay gato estresado. Su ronroneo fomenta las emociones positivas, y sus pequeñas señales de afecto son muy bien recibidas por sus dueños. El gato es uno de los animales como terapia recomendado especialmente para personas que están o s
e sienten muy solas y no pueden dedicar mucho tiempo al cuidado de su mascota. Hay estudios suficientes para afirmar que tener un gato es beneficioso para la salud. El amigable contacto con el felino reduce el estrés en sus dueños, se distienden y se tranquilizan. Se ha verificado también que personas con problemas psicológicos mejoraban al tener la compañía de un gato
. Los animales de granja como terapia: estos también pueden ser animales como terapia, ya que ellos tienen mucho miedo, más miedo a lo mejor que nosotros cuando estamos atemorizados. Cuando uno consigue tranquilizar a un animal de granja, se esta tranquilizando también a sí mismo. Acariciar un conejo, una gallina o un cerdo puede resultar catártico, ya que no se suelen dejar acariciar más que si tienen confianza en uno. Y eso es muy bueno para personas tímidas, retraídas, con temores, introvertidas y que buscan expansión.

sábado, 21 de febrero de 2009

Información de interés

A continuación, os presento un powerpoint donde se recogen las ideas principales sobre la equinoterapia. Espero que os guste y que disfrutéis de ésta presentación.

Cita : "Más que otro arte, la equitación está en unión íntima con el arte de vivir. Muchos de sus principios pueden, en todo tiempo, servir de reglas de conducta."
(Alois Podhajsky, La Equitación)